COMUNIDADES KOLLAS DENUNCIAN EL ABANDONO DEL SISTEMA DE SALUD

Los ayllus de la zona rural de Orán convocaron a adelantar la época de veranada en los cerros. Denunciaron que en los poblados no hay ni recursos humanos ni insumos para enfrentar la pandemia.

El Pueblo Kolla emitió dos pronunciamientos con diferencia de cinco días, entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre. En ambos denunció deficiencias del servicio de salud en su territorio y afirmó que desde que llegó la pandemia viene siendo ignorado por las autoridades locales y provinciales. Por estas razones, y en el convencimiento de que si la covid-19 los alcanza «será un desastre», la Comunidad Indígena del Pueblo Kolla Tinkunaku, que reúne a los ayllus de la jurisdicción del municipio de San Ramón de la Nueva Orán, anunció que subirá a los puestos de veranada, en la cima de los cerros, y se mantendrá aislada.

Por su parte, la máxima organización de este Pueblo, la Qullamarka Coordinadora de Comunidades y Organizaciones Kollas Autónomas de la provincia de Salta, que también integra Tinkunaku, abandonó el intento de diálogo con intendentes y Comités Operativos de Emergencia locales y pidió una reunión con el Ministerio de Salud de la provincia.

La Comunidad Tinkunaku lanzó una «convocatoria a un éxodo total por aislamiento comunitario voluntario hacia refugios seguros por distanciamiento ante la estampida de la pandemia del coronavirus». Su presidenta, Lucía Nieva, y su secretario Enrique Condorí, volvieron a pedir que el COE de Orán los ayude a realizar controles de bioseguridad y les provea de insumos sanitarios.

«Queremos expresar nuestra profunda preocupación, porque al igual que muchos otros pueblos y comunidades originarias, nos encontramos en situación de extrema vulnerabilidad y sabemos que en el caso de que se extienda el COVID en nuestras comunidades y pueblos, el sistema de salud no podrá responder.» Aseguró por su parte la Qullamarka en un comunicado refrendado por las seis comunidades que la integran, la Asociación de Comunidades Aborígenes de Nazareno (OCAN), la Unión de Comunidades Aborígenes Victoreñas (UCAV), el Consejo Indígena Kolla de Iruya (CIKDI), Tinkunaku, la Comunidad Indígena de la Alta Cuenca del Río Lipeo – Toldos (CIARL) y la Unión de Comunidades Kollas zona baja Yungas – Orán, Salta (UCKYSA).

El comunicado se dicutió en una asamblea virtual el último viernes. Las organizaciones informaron sobre la situación en cada lugar. «En nuestro extenso territorio, para atender casos de urgencia se deben realizar viajes en ambulancia que llevan cerca de ocho o más horas hasta la capital de Salta, además requieren cruzar la frontera interprovincial y recorrer parte de Jujuy cuando suceden en Iruya, Nazareno y Santa Victoria Oeste, o internacional en el caso de Los Toldos. Los hospitales son de baja complejidad, y en algunas cabeceras municipales, como Nazareno y Los Toldos, sólo cuentan con un solo médico. El escaso personal de salud no tiene elementos de protección suficiente y eso quedó demostrado en Iruya donde la gran cantidad de casos positivos de coronavirus por parte del personal evidencia que el foco de contagios se inició en el Hospital; y lo está mostrando también Los Toldos, con un primer caso positivo que es agente de salud», recordó la Qullamarka.

En el mismo tono reseñó que los COE locales «nunca contemplaron estas situaciones». «No sólo hay ausencia de políticas públicas, sino que tampoco se han atendido o reconocido las propuestas que podemos hacer desde las organizaciones del pueblo kolla», denunció.

Y demandó: que se incorporen autoridades de la Qullamarka a los Comités locales, «se concrete una reunión con el Ministerio de Salud» en la que se les informe sobre «las estrategias, medidas o acciones dispuestas para atender la situación». Propuso que se preparen lugares de emergencia para atender personas con síntomas y que «se tenga en cuenta el documento creado por el Ministerio de Salud de la Nación» sobre cómo abordar la situación de los pueblos indígenas.

Asimismo, la organización exigió que se aplique el Programa DETECTAR en lugares donde se está propagando el virus para detener los contagios, que se garantice la conectividad, se mejore el ancho de banda de Internet en las escuelas y centros de salud y su acceso sea libre para las comunidades, y «en los casos donde no hay, encontrar la forma de solucionar la problemática». Que se establezcan medidas y controles para el transporte y la actividad económica para hacer llegar elementos de primera necesidad a sus territorios. Para ello propusieron «acondicionar las casillas o espacios de control».

Una retirada a lugares seguros

«Ante el abandono del sistema de salud y de las autoridades políticas hemos decidido una medida extrema porque vemos que es la única alternativa», informó a Salta/12 Ceferino Zárate, que integra el Consejo de Participación Indígena (CPI) del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) en representación de la Comunidad Tinkunaku, integrada por los ayllus San Andrés, Río Blanquito, Los Naranjos y Angosto del Paraní.

Faustino Peloc, presidente de la UCAV, explicó a Salta/12 que quieren reunirse con las autoridades de Salud de la provincia porque están preocupados por su frontera internacional, dado que el tránsito de uno y otro lado continúa y no cuentan con equipamiento de salud. Destacó que el hospital local tiene solo una médica generalista, «un solo equipo para atender en caso de que apareciera la pandemia y cuántos contagiados podríamos tener en estos meses que nos quedan y no tenemos nada».

Señaló el caso del paraje Mecoyita, donde hay 24 familias que están aisladas en sus casas, que lindan con el vecino país y donde tampoco tienen elementos para enfrentar la covid. En Santa Victoria Oeste hay varios pasos internacionales no habilitados con, en Mecoyita, Abra de Santa Cruz y Vizcachaní, «mucha gente que no entiende y sigue con los contrabandos con los negocios», lamentó Peloc.