DIECISIETE ADOLESCENTES DE UNA ESCUELA ALBERGUE AISLADOS POR COVID

Una estudiante fue diagnosticada como positiva de coronavirus y ahora se tomaron muestras a otras compañeras que empezaron con síntomas.

En el departamento Molinos, ubicado a 210 kilómetros de la ciudad de Salta, 17 estudiantes del Colegio Secundario N° 5054, Juan Domingo Perón, están aislados desde el miércoles último, cuando una de las adolescentes que cursa el tercer año presentó síntomas compatibles con la covid-19. La chica finalmente resultó positiva y ahora tomaron muestras a otras estudiantes que empezaron con síntomas.

Debido a que estos adolescentes habitan en distintos parajes de la zona y el Colegio tiene una modalidad de albergue, el Comité Operativo de Emergencia del municipio decidió aislarlos en el camping municipal, lejos de sus familias, con la finalidad de evitar la propagación del virus. «Había que albergarlos en el pueblo» porque «todos son alumnos albergados», explicó a Salta/12 el director del establecimiento, Tomás Costilla. Recién podrán retornar a sus hogares el 23 de junio.

La totalidad de los alumnos de la burbuja 1 del tercer año proviene de distintos parajes de los Valles Calchaquíes. El más cercano a Molinos es Colomé, a 20 kilómetros; le sigue Amaicha, a unos 35 kilómetros; luego Tacui, a 40 kilómetros, y por último, Hualfín, a 60 kilómetros. Dado que cursan por la tarde, los estudiantes llegan al pueblo todos los lunes antes del mediodía cuando son trasladados desde sus casas en el camión municipal. Tras cumplir un período de clases, regresan a sus hogares.

Costilla contó que primero aislaron a la adolescente con sintómas junto a tres compañeras que compartían con ella la habitación del albergue; luego se hizo lo mismo con la burbuja, que está compuesta por 17 alumnos, entre varones y mujeres. El detalle es que la cantidad de personas en la burbuja excede el número permitido por el Plan Juridisccional para el retorno a clases presenciales de la provincia, que marca hasta 12 estudiantes juntos.

Por eso, el docente de primaria y secundaria Carlos Cardozo dijo que las burbujas sí funcionan con números reducidos, pero en el caso de los alumnos de tercer año cada burbuja se compone de esa cantidad, teniendo que tomar las clases en el SUM (Salón de Usos Múltiples) de la escuela para mantener las distancias.

Según lo que pudieron saber los maestros, después de que le realizaran el hisopado a la chica, hubo una demora en el envío de las muestras por parte de la empresa privada de correo OCASA. «Nos dijeron que desde OCASA se olvidaron de llevar las muestras», provocando que el resultado, que fue positivo, recién lo tuvieran el viernes a última hora.

No obstante, «los alumnos están bien», expresó Costilla, quién además dijo que esperaban para ayer a la tarde la presencia de personal del hospital local para tomar muestras a otras estudiantes, las que comparten habitación con la primera positiva de covid, tanto en el albergue como en el camping.

Cardozo, que también es delegado de Docentes Autoconvocados de la Plaza por el departamento Molinos, cuestionó la organización de los alumnos en el camping municipal porque sigue siendo en grupos. Contó que días después las chicas comenzaron con síntomas.

El propio director dio aviso de la situación al hospital local para que revisaran a la adolescente afectada, pero le dijeron que la asistencia sólo era a distancia. Y recién fue atendida el viernes pasado. No obstante, el director aseguró que los estudiantes están contenidos, destacando que desde la comunidad educativa se los viene acompañando.

Por su parte, el maestro Cardozo dijo que ante la imposibilidad de establecer contacto con sus familias, son los profesores quienes acompañan en determinados momentos a los adolescentes, junto a los preceptores de los albergues. Sin embargo, alertó que las personas que cocinan en las casas albergues no fueron aisladas, entendiendo que son las que más contacto tienen con los estudiantes.

En Molinos están la Escuela Primaria N° 4088, Doctor Indalecio Gómez, y el colegio secundario, y ambas instituciones se convierten a la tarde noche en una BSPA (Bachillerato Salteño para Adultos) y un terciario. Y ante para los estudiantes de los parajes alejados, hay un albergue del colegio y uno provisto por la congregación de Agustinas Misioneras.

Costilla contó que en esos edificios también se trabajó en burbujas, dando una apertura casi del 50% por respeto al distanciamiento social.

El aviso a las familias de los estudiantes sobre lo que estaba sucediendo se dio de manera dispar, dado que la carencia de conectividad y señal telefónica llevó a que existan demoras. Por ejemplo, en la localidad más distante, Hualfín, el mensaje tuvo que ser enviado a una sola persona que tiene señal de WhastApp para que pueda dar la noticia a las familias.

En cuanto a la alimentación diaria, Costilla dijo que tanto el almuerzo como la cena es cubierto con el dinero que les envía el Ministerio de Educación de Salta, que destina a las escuelas albergues $114,24 diarios por niño. Este monto sigue sin actualizarse desde principios de este año y sólo cubre de lunes a viernes. Eso llevó a que la Municipalidad a cargo de Walter Chocobar cubra las viandas en el fin de semana.

Para el desayuno y la merienda, los gastos corren por cuenta de una fundación local. «La próxima semana haremos lo mismo», sostuvo el director.

En la provincia existen 177 escuelas albergues ubicadas en distintas zonas del territorio provincial y que reúnen, en su mayoría, a hijos de campesinos y comunidades indígenas. El sistema de albergue se usa debido a que en un gran número de casos, los estudiantes deben recorrer grandes distancias para llegar a los establecimientos educativos, y hay casos en que los caminos son de difícil tránsito debido a las condiciones geográficas. En general, en estas zonas se carece de servicios básicos, como agua en red y energía eléctrica.

De acuerdo a la resolución 13 del Ministerio de Salud Pública de Salta, en las escuelas que guardan esta modalidad, se establecieron períodos alternos de 15 días en la institución y 15 días en los domicilios particulares de los alumnos, bajo la enseñanza bimodal.

«Y si no se cuidan, va a seguir pasando»
En un audio que ya circula en el pueblo de Molinos, se escucha a la gerenta del Hospital público Juan Fernández, Micaela Gutiérrez, decir durante los primeros segundos: «Entiendo a todos, pero, bueno, todos sabemos que estamos en una situación complicada así que hay que estar atentos. Tener paciencia».

La gerenta reseña que hace un año y medio vienen «trabajando de noche y de día», sabiendo que la situación que viven en el colegio secundario podía pasar. «Y si no se cuidan, va a seguir pasando. Tienen que respetar lo que se les indica», agregó.

La médica alertó además sobre el paraje Hualfin, donde se supo que «están apareciendo nuevos casos». «También se les advirtió, se les dice, y no se cuidan. Y ahora esto se esparce rápidamente. Estamos en zona roja». Este medio intentó contactarse con la gerenta, pero no obtuvo respuestas.

El último reporte covid-19 del gobierno provincial sobre Molinos señaló que existían 8 nuevos casos, acumulando 228 sólo este año.

Cardozo recordó que la semana pasada tanto el secretario General de la Gobernación, Matías Posadas, y el presidente del COE Provincial, el médico Francisco Aguilar, estuvieron en Seclantás, localidad cercana a Molinos. «Ellos dijeron que en las escuelas se mantienen los protocolos, pero nosotros vemos que no es así», destacó el maestro.

El docente dijo que en los recreos se suelen romper las burbujas y tampoco existe un distanciamiento. También aseguró que es precisó dar más relevancia a lo que sucede en los albergues estudiantiles, ya que indicó que las distancias se pueden mantener en el aula, pero no así en estos espacios.

«El tema de los albergues no está contemplado, son espacios chicos y hay muchos alumnos», subrayó, dado que a los lugares no asisten solamente los estudiantes de una sola división, sino a todos los estudiantes que provienen de parajes alejados.