EL 81% DE LA EXPLOTACIÓN AGROPECUARIA DEL NOA ES DE LA AGRICULTURA FAMILIAR

La FONAF junta firmas en apoyo a su incorporación como integrante plena del consejo directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

La polémica por la integración de la mesa directiva del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) sigue y ahora desde la agricultura familiar del norte argentino, salieron al cruce exigiendo una conducción más equitativa. La mitad de la actual de la conducción del organismo nacional la tiene el sector empresarial agrario vinculado a los agronegocios y la exportación.

Por el contrario, la Agricultura Familiar (AF) carece de representación, aún cuando es la principal responsable de la producción de alimentos en el país y solamente en el NOA representa el 81% de las explotaciones agropecuarias existentes. Por ello, desde la Federación de Organizaciones Nucleadas de la Agricultura Familiar (FONAF) emprendieron una juntada de firmas en apoyo a su incorporación como integrante plena del consejo directivo del INTA.

Su presidente, Miguel Fernández, manifestó a Salta/12 que la incorporación debe darse de manera inmediata y más aún debido al contexto pandemia, cuando se vio una demanda constante de la producción del trabajo de los pequeños productores. «No pedimos que nos hagan un favor, estamos exigiendo a Estado Nacional de que las organizaciones que vinculan a los pequeños productores estén presentes en el consejo, como lo señala la ley nacional», destacó el productor.

En el artículo 13 de la Ley 27.118, de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, se establece que las entidades gubernamentales que favorecen la producción, industrialización y comercialización de productos agropecuarios «deberán contemplar en su instrumentación a la agricultura familiar y mejorar sus condiciones de vida. Las organizaciones representativas del sector deberán ser integradas a los consejos asesores existentes o a crearse”.

Además, la FONAF planteó la incostitucionalidad del decreto 287/86, de Raúl Alfonsín, que le reconoció «una super representación a un solo actor de la producción agropecuaria».

Según un informe que el INTA emitió en 2014, en el NOA la AF representa al 81% de las explotaciones agropecuarias y es la principal responsable de la producción de alimentos. Sin embargo, no son favorables las condiciones en que las familias agricultoras llevan a cabo esta actividad, porque compiten con los grandes productores de bienes exportables o cultivos de extensión, como la soja, el tabaco y la caña.

Esto ocasionó que la agricultura familiar termine ocupando solamente un 17% de la superficie total cultivada y genere apenas un 22% del valor bruto de producción a nivel regional.

Al reclamo también se sumaron los trabajadores y ex trabajadores del INTA, aglutinados en el Colectivo INTA por una Argentina Unida, formado en marzo del año pasado. La representante del NOA, Erika Zaineldin, dijo que desde a consolidación del Colectivo, la gobernanza del organismo era un tema prioritario.

«Creemos que la representación (actual) es acotada y el amplio sector de la AF no está representada en la misma medida», afirmó. Añadió que tampoco están las ciencias sociales que trabajan en la Red de Universidades para la Agricultura Familiar y el sector industrial de las Pymes.

Para Zaineldin, es el momento oportuno de plantear la discusión, dado que la pandemia «ha mostrado la relevancia y la importancia de la AF porque no hemos tenido faltantes de alimentos frescos y eso ha sido responsabilidad de los pequeños y agricultores». «Hay trabajadores que han estado trabajando de forma incesante durante la pandemia», destacó.

Insistió en la necesidad de representación del sector para poder «construir entre todos un proyecto más equitativo entre los territorios y que ponga de relevancia cuál es el tipo de AF que se hace en el norte del país».

En esa misma línea, el presidente del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase), Guido Corvalán, manifestó su preocupación ante una «clara necesidad de aportarle al país». «La producción de la agricultural familiar es clave y no me parece justo que grandes productores tengan que manejar las decisiones», advirtió.

«Estamos en todo nuestro derecho de discutir por nuestra agricultura porque de todas formas es la que alimenta al gran porcentaje del pueblo argentino», sostuvo Corvalán. Requirió de la presencia de los pequeños productores para hacer conocer la cantidad de productos con los que contribuyen en las diferentes provincias y que constituyen el alimento sano y orgánico.

La agricultura familiar representa el 65% de los establecimientos agropecuarios del país, ocupa el 13% de las tierras cultivadas, genera el 20% de la producción y el 54% del empleo rural.

La actual constitución de la mesa directiva del INTA muestra que de los 10 los cargos que la conforman, 5 están ocupados por representantes de la exportación y los agronegocios: la Federación Agraria (FAA), la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (CONINAGRO), las Confederaciones Rurales (CRA), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA).

A esta última también se la considera alineada a la Mesa de Enlace, formada en 2008 por entidades de la burguesía agraria. Los otros 5 lugares, los tienen el Poder Ejecutivo Nacional y las universidades públicas.

El NOA se autoabastece

El Colectivo INTA por una Argentina Unida emitió un comunicado en el que afirmó que el «INTA merece una ley de la Democracia que reconozca las modificaciones ocurridas en los 64 años desde su creación en el Sistema Agropecuario, Agroalimentario y Agro y Bioindustrial».

Zaineldin manifestó que en el norte argentino el organismo tiene un mayor despliegue a través de las agencias y estaciones experimentales. «Además, se trata de una AF que está inmersa en un sistema productivo, agroindustriales y de economías regionales», señaló.

La técnica, que trabaja en Tucumán, aclaró que más allá de contar con agencias y estaciones experimentales, esto no representa un mayor poder de decisión porque allí se establecen consejos de carácter consultivos. En cambio, los consejos nacionales y regionales son decisivos, sobre todo en el presupuesto a manejar. Estos últimos, «son vinculantes sobre los recursos del INTA y el personal que allí trabaja», alertó.

En el norte los técnicos contribuyen con capacitaciones y acompañamiento en la producción de caprinos, ovinos, caña de azúcar, frutales, hortalizas, flores, la apicultura y en la producción y rescate de la quinoa. Se suma la elaboración de tejidos artesanales. «Es una agricultura que está viva y que tiene muchos productores», indicó Zaineldin.

Destacó que el NOA se autoabastece de alimentos frescos, además de exportar a otras regiones. Aseguró que esto permite que se conviertan en fuente de ingresos.

Por eso, el colectivo de trabajadores viene pidiendo que se amplíe la mesa de representación en el Consejo Nacional y Regional. En el norte existen tres centros regionales: Salta y Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero y Catamarca y La Rioja.