EN ALGUNAS ESCUELAS DE SALTA LAS FAMILIAS DECIDIERON NO MANDAR A SUS HIJOS

La decisión se dio por el incremento de casos que existen en sus lugares de residencia y como forma de prevención para evitar futuros contagios de la Covid-19.

Familias de distintas localidades de la provincia de Salta, consideradas con un mediano riesgo epidemiológico, decidieron no mandar a sus hijes a las escuelas. La decisión se dio por el incremento de casos de covid-19 en sus lugares de residencia y como forma de prevención para evitar futuros contagios.

La decisión se tomó a pesar de que el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la provincia informó que desde ayer se retornaba a las actividades presenciales, bajo el estricto cumplimiento de los protocolos de bioseguridad my medidas destinadas a garantizar el distanciamiento social en 21 departamentos de la provincia.

De acuerdo a lo informado por el Comité Operativo de Emergencia (COE) provincial solo los departamentos Metán y Rosario de la Frontera, calificados en alto riesgo epidemiológico, se decidió que los establecimientos educativos trabajen de manera focalizada, procurando la educación en su modalidad virtual, desde ayer hasta el 4 de junio.

Rebelión en comunidades indígenas
Durante el fin de semana, dirigentes y dirigentas de comunidades de los pueblos Chorote y Wichí del departamento Rivadavia se reunieron a pedido de padres y madres, y decidieron que no habrá clases presenciales hasta el 4 de junio. Las comunidades involucradas son El Cañaveral, Santa Victoria 2, Buen Destino, Cruce Santa Victoria y otras aledañas.

El niyat (cacique) de la comunidad Santa Victoria 2, Aniceto Mendoza, dijo a Salta/12 que en la jurisdicción del municipio de Santa Victoria Este entraron «en alerta muy tarde», luego de que comenzaron a notificarse casos positivos entre los docentes, personal de maestranza y los mismos dirigentes.

En la reunión del fin de semana, que contó con la presencia del gerente del hospital de Santa Victoria Este, Ariel Sosa, y la directora del núcleo educativo de la zona, Marcela Frías, se les informó a los padres y madres que la zona «era una de las más afectadas por covid». Según trascendió, la sala covid del hospital local cuenta con siete camas, de las cuales dos están ocupadas con pacientes positivos y tres con casos sospechosos.

«Decidimos entre los padres y grandes jefes de las comunidades poner un alto, sin la presencialidad en la escuela», aseguró Mendoza. Casi 350 niños y niñas asisten a la establecimiento Nº 4798 Misión El Cañaveral. La situación que despertó la alarma fue el contagio de un referente reconocido, y los miembros de las comunidades afirmaron que «había algo muy mal».

Desde la escuela elevaron un acta al COE municipal, pero no obtuvieron respuestas. «Eso nos puso más en alerta porque hay un brote complicado en la zona de El Cañaveral», precisó Mendoza. En ese sentido, sumaron a su preocupación, la situación que también están atravesando las comunidades San Luis, La Merced y Santa María.

El niyat aseguró que no volverán a las clases presenciales porque entienden que los niños y niñas pueden transportar el virus y «no sabemos en qué momento entraríamos en peligro». Y añadieron que ante las distintas manifestaciones que hicieron ante las autoridades locales y provinciales y la falta de respuestas, llegaron a la conclusión de que el gobierno provincial no se preocupa por esta zona.

«Eso hizo que los padres tomen la decisión por cuenta propia», afirmó. La decisión de que sea hasta el 4 de junio es por el último caso de covid positivo en el lugar, aunque Mendoza aseguró que la fecha es modificable siempre y cuando puedan acceder a la información acerca de la situación epidemiológica. Pero sí precisó que tienen miedo al no saber cómo se expandirá el virus si siguen manteniendo ciertas actividades, como las clases presenciales.

Sostuvo que son ellos quienes saben «en qué preciso momento debemos cuidarnos o podemos reunirnos para saber qué hacer». Ante eso, reiteró que cada una de las comunidades está atravesando una situación crítica por lo que sostuvo que cada una deberá decidir qué hacer «en caso de un solo brote».

«Me parece que deberían actual de forma urgente y definir qué hacer con respecto a ello», dijo, ya que entendió que los directivos educativos «no tiene la potestad para cerrar las escuelas», dado que deben ser autorizados por el COE, previo aviso de la cartera educativa.

«Los padres tomaron conciencia»
En otras localidades de la provincia también se dio la misma situación, según informó uno de los sectores de los Docentes Autoconvocados. Afirmó que de acuerdo al relevamiento que concluyeron en horas de la tarde de ayer, pudieron constatar que hubo «mucha inasistencia en las aulas a nivel general».

Ese nivel de ausentismo tuvo mayor impacto en los departamentos que hasta el domingo eran considerados como de alto riesgo: Capital, Cerrillos, Cachi, Rosario de Lerma, La Candelaria, La Caldera y Chicoana. La vocera y delegada del municipio de El Carril, Adriana Chilo, contó a Salta/12 que «las ausencias se deben a que (les niñes) están aislados o las familias tomaron consciencia y no los mandaron».

En ese sentido, se conocieron dos pedidos explícitos de gobiernos municipales ante el COE provincial para que habilite la virtualidad escolar, El Tala (en el departamento La Candelaria) y El Carril (en Chicoana). El argumento fue el mismo: el incremento de contagios y para resguardar a la comunidad educativa y sus respectivas familias. Sin embargo, no fueron autorizadas por el Comité que preside el médico Francisco Aguilar.

En su caso particular, Chilo enseña en la escuela N° 4281 Manuel José Castilla, en El Carril. Informó que por día se anuncia, en promedio, que siete familias se deben aislar; además, contó que ayer vio que en las burbujas (que suelen tener hasta 10 alumnos), existió una asistencia sólo de 3 o 4 estudiantes. «Es impresionante ver cómo hoy bajó el número», manifestó.

«Hoy nos dimos con la realidad de que los padres no habían enviado a sus hijos prefiriendo que se den las clases virtuales», señaló. Según contó, el aviso de la inasistencia se dio con anticipación, ya que ni bien los maestros confirmaban la vuelta a la presencialidad, la mayoría de los padres y madres respondían por WhastApp que no iban a asistir, ante el incremento de casos.

Para Chilo, es importante que el COE provincial y el Ministerio de Educación tengan en cuenta el pedido de los municipios porque responden principalmente a que el acceso al sistema de salud, visto a través de la camas UTI, es dispar en cada lugar. Ante eso, los Autoconvocados, pidieron la suspensión de la presencialidad a través de una nota que presentaron ayer al COE.

«Pedimos que sean rápidos en actuar porque esto no para, el covid avanza y sabemos que ahora está atacando a niños y niñas», precisó. Según se dio a conocer en el Hospital Público Materno Infantil, seis niños los permanecen internados con coronavirus. A ello Chilo sumó que hay docentes y ordenanzas en terapia intensiva, mientras que otros que son positivos están aislados en sus casas.

Hasta el momento en Salta seis docentes fallecieron por coronavirus: Marcelo Santillán, director del secundario Manuel Castilla, de La Viña, y docente en Salta Capital; Miguel Burgos, preceptor de Colegio N° 5050, de Vaqueros, y Pablo Huertas, docente de la escuela técnica N° 3116, de El Carril. También, Sonia Carmen Padilla, docente de Metán; Teresa Sacarías, directora de la Escuela Especial N° 7051, de Salvador Mazza, y del anexo °7052, de Aguaray. Y José Mazzuco, docente de General Güemes.